Solanum sisymbriifolium Lam.

 

 

 

Nombre común: “espina colorada”, “tutiá”, “tutiá colorado”, “revienta caballos”, “guindilla del campo”, “guinda pampa”, “tomate del campo”, “tomatillo”, “pocotillo.

 

Familia: Solanáceas.

 

Descripción: Hierbas perennes, sufruticosas, con raíz gruesa y tortuosa y tallos erectos, ramificados, lignificados en la base, angulosos, cubiertos por una pubescencia de pelos simples y glanduloso y pelos estrellados y con aguijones anaranjados o rojizos de hasta 1.5 cm de largo. Hojas alternas, pecioladas, con pecíolo de 2 a 6 cm de largo, cubiertos de aguijones; lámina de contorno ovado, profundamente pinnatipartida o pinnatisecta, con 4 a 7 lóbulos a cada lado, ovado-triangulares, irregularmente dentados, con aguijones sobre los nervios, de 5 a 10 cm de largo y 3 a 6 cm de ancho. Flores en cimas corimbiformes terminales con los pedúnculos cubiertos por pelos glandulosos, rígidos; cáliz acampanado, 5-secto, con lóbulos agudos, glandulosos y con aguijones en el dorso; corola rotácea, blanca o azulada, de 2 a 2.5 cm de diámetro. Bayas esféricas, anaranjadas o rojizas, de 10 a 12 mm de diámetro.

 

Hábito: Erecto.

 

Ciclo: Perenne, con brotación y emergencia primaveral, vegetación primavero-estival y floración estival hasta otoñal.

 

Origen e importancia: Especie sudamericana, frecuente en el centro y norte de Argentina. Aparece como maleza en cultivos anuales de verano y en pasturas, también es una planta ruderal y puede hallarse en huertas y jardines.

 

Propagación: Mediante la dispersión barocora y zoocora de sus frutos.

 

Observaciones: Esta especie suele escapar al control químico par la preparación de barbechos en el sistema de siembra directa.